Esta casa ubicada en el centro de Bilbao irradiaba personalidad por los cuatro costados debido a sus techos altos y a sus vigas de madera tan bien recuperadas. El trabajo del equipo en esta vivienda familiar se centró en el asesoramiento de distribución de espacios y decoración. Para ello se optó por una base neutra y atemporal añadiendo notas de color en los accesorios. De esta manera se consiguió un ambiente cálido y acogedor.